Tengo 34 años de edad y soy profesor universitario, doy clases en la escuela de turismo internacional y hotelería en la ciudad donde vivo, muchos de mis alumnos los he conocido desde que entran a la universidad, ahora me asignaron una materia que impartiría en séptimo, donde los alumnos más o menos tienen entre 21 a 23 años, ahí me volví encontrar a Alberto, joven de un metro ochenta y cinco, blanco, de ojos grandes color verde, pelo castaño ensortijado, velludo de abdomen con piernas que comprobaría, boca pequeña, nariz recta, él normalmente tiene bastante atractivo para todas sus compañeras, al principio lo trataba como cualquier otro alumno, pero comenzó a esperarme por las noches después de clases, argumentado que su auto estaba descompuesto y me pedía que lo acercará a su casa, de ahí comenzó una amistad en la cual me di cuenta que sus salidas a los bares solamente era con sus amigos y que no tenía novia, cosa extraña porque es un hombre muy atractivo, su sonrisa de niño, me despertaba ternura, así paso el tiempo, yo me encariñaba más con él, y por lo visto a él no era muy indiferente.
Entre mucha de nuestras pláticas me di cuenta que íbamos al mismo club, pero a hora diferente, lo que hizo que me esforzará para ir más temprano y poder coincidir con él, la primera vez que coincidimos él ya estaba nadando en la alberca olímpica del club, se notaba que hacía bastante ejercicio por el cuerpo que dejaba ver, tenía puesto su traje de baño color rojo oscuro, pegado a su cuerpo, tipo calzonera, espalda muy bien formada, piernas largas derechas y bien torneadas, pies grandes con un abdomen marcado, cuando me fijé en su entrepierna vi un gran paquete donde se revelaba un gran pene en reposo, cabezón como de unos diez centímetros. Con el pelo mojado y como su cuerpo emergió de la alberca para saludarme, hola como estás me dijo, hasta que coincidimos, si voy a dar unas pocas brazadas y regreso para platicar algo importante le dije pensando que así me tendría que esperar.
Yo mido 1.78, soy moreno claro, velludo de piernas y pecho-abdomen, ojos color castaño y pelo, nariz recta, cejas pobladas, así fue me esperó, le comencé a platicar sobre los nuevos temas para estudiar en la universidad así nos fuimos a las regaderas para alistarnos para irnos, quiero hacer mención que tales regaderas no tienen separadores son corridas de cadena para baños rápidos, llegamos y vi como él se bajaba el traje de baño a espaldas mías y podía contemplar unas nalgas paradas, grandes y blancas, me comenzaba a excitar, pero rápidamente abrí la agua fría y me metí bajo la agua fría me quité el traje de baño, y me enjaboné, él me dijo pásame el jabón porque se me olvidó, así lo hice pude ver aquella verga semi-erecta como de unos catorce cm cabezona, circuncidada, con dos testículos grandes llenos de vellos, ricos, él me veía de reojo, yo sentía su mirada, le di la espalda y me enjaboné los pies y le mostré todo mi trasero, riéndose él, me dice aguas con la posición porque se me puede antojar, le contesté recuerda que soy tu maestro y me debes respeto, esa tarde le apliqué examen de la materia que le impartía, él se sentó frente a mi, llevaba puesta una bermuda que le quedaba bastante holgada de las piernas con unas sandalias, estaba haciendo mucho calor, cruzó las piernas separadas y pude observar que no traía ropa interior lo cual me mostraba sus testículos y su verga reposando.
Al terminar lo invité a cenar fuimos a una pizzería argentina, tomamos cerveza y luego vino y una rica pizza de camarones con chile morrón y aceitunas, al terminar le dije vamos a mi departamento a comernos el postre, sirve que te califico el examen, aceptó, era como las 11:00 horas p.m., me dijo, deja avisar a mi casa que no voy a llegar o que voy llegar tarde para que no se preocupen, así fue, llegamos a mi departamento, lo hice pasar a la sala donde tengo dos sofás encontrados separados por un mesa ratonera grande y dos sillones, fui al bar y preparé unos whiskys con agua mineral y hielo y lo llevé a la sala donde él estaba sentado en un sofá con las pierna abiertas, me senté a un lado y le ofrecí el trago, brindamos y nos tomamos el trago, él se voltea a verme y me dice que onda contigo, porque me lo preguntas le contesto, hace tiempo que siento el interés que tienes por mi, te gusto, o que, la verdad si, me encantas, pero no me decidía a decírtelo por la relación que tenemos de maestro alumno, pues tú me gustas mucho, en ese momento me acerqué a él lo tomé con mis manos de la cabeza y lo acerqué a mi, sentí como su aliento a pizza con alcohol se acercaba, puse mi labios sobre los suyos estaban fríos por el hielo del trago, él inmediatamente metió su lengua y me comenzó a besar mis labios, me abrazó por abajo de brazos y me atrajo hacia él, se recostó sobre el sofá y yo me puse encima de él, él abrió sus piernas, me puse en medio comencé a moverme, él comenzó a besarme mis orejas y meter su lengua en mi oído, yo te quité su camisa y comencé a besarle y lamerle los pezones, él suspiraba, y tomaba mi cabeza.
Me quité mi camisa y el aprovechó para desabrocharme el pantalón y me lo bajó con todo y calzón, yo ya estaba completamente excitado, me tomó mi pene y comenzó a besarlo, lo lamía de la base a la cabeza, de ahí se metió a la boca y me lo comenzó a chupar, hasta sentir que me venía, le dije espera que te la voy a meter, se quitó la bermuda, le separé las piernas y las alcé y me coloqué en medio, apunté mi verga a su hoyo, y empujé cuando entró la cabeza el pujó y me dijo despacio, porque me duele fui lento, hasta el fondo así acomodé mis 18 cms, él solo se masturbaba su verga de veinte cms, cabezona, la tenía toda adentro, yo le besaba las piernas y con mis manos le agarraba su verga y le masturbaba fuerte, cada vez que lo hacía él se arqueaba yo me movía dentro de él rápido y hasta el fondo, después lento hasta casi estar fuera, yo sentía como estaba llegando al final, hasta que le dije me vengo, el apretó y yo me vacié con ocho chisguetes de semen dentro de él, me dejé caer sobre él, lo besé y le dije que lo amaba, él me dijo que también, que desde me conoció se había enamorado de mi y que había sido su sueño por muchos meses.
Bueno siéntate sobre mi verga, me paré, me abrí de piernas y me senté sobre su verga, él la agarró con sus manos y me fue guiando hasta que me la comenzó a introducir, me dolía, pero no importaba, solamente le veía su cara de excitación, que era lo que más importaba, hasta que estuvo todo dentro, me comencé a menear despacio y luego fui aumentando la velocidad hasta casi galopar sobre él, llegó un momento en el que no aguantó y comenzó a suspirar y arquearse y soltó los chorros de semen dentro de mi no se cuanto fue, pero si bastante porque después lo pude comprobar cuando me fui a lavar y limpiar. Caí rendido y quedé dormido abrazado a mi gran alumno.
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