|
 | Categorias |  |
 | Últimos Relatos |  |
 | Enlaces |  |
|
0 Comentarios ·
511 veces leido ·
Necesitaba imperiosamente ir al supermercado porque me había quedado sin café, del que no puedo prescindir en mi alimentación diaria, así que, a pesar del mal tiempo, me dispuse a bajar al Mercado que hay debajo de mi casa.
Ya estaba en el pasillo donde tienen los cafés, decidiendo entre comprar el de siempre o uno nuevo que vi ese día cuando oigo detrás de mí una voz que dice:El mejor es el de la derecha, sin duda.
Vaya, gracias – respondí sorprendido por aquella entrada tan directa de un desconocido-. Desconocido, que, ahora me fijaba bien, estaba muy bueno: alto, moreno, delgado, y con una presencia varonil acentuada si cabe por los pectorales que asomaban por el cuello de su camisa y i esos bíceps que dejaba al descubierto su camiseta de tirantesA mí me gusta mucho el café; probé ese hace poco, que antes no tenían aquí, y desde entonces se lo recomiendo a todo el mundo que conozco.
Yo no puedo vivir sin café, pero me gusta que sea suave, porque si es muy fuerte lo único que se acentúa es su amargor pero no el sabor.
Se veía que nos unía un gusto (entonces empecé a notar que también compartíamos otro tipo de gustos), y por eso nos quedamos charlando un rato, en medio del supermercado, hasta que, sin dudar un segundo me atreví a hacerle una propuesta:¿Te parece que lo probemos?. Vivo aquí encima y con esta tarde de lluvia charlar frente a un café es una de las mejores cosas que se pueden hacer.
Buena idea, me respondió, pero también hay otras actividades muy apropiadas para tardes como esta.
Entendí perfectamente lo que quería decir con aquella respuesta y subimos a casa. Le dije que se pusiera cómodo mientras preparaba la cafetera y después de dejar su chaqueta en el sofá prefirió seguirme hasta la cocina para ayudarme, según dijo. Continuamos charlando y mientras yo ponía el agua y el café, que olía de maravilla al abrir el paquete, en la cafetera, él cogió dos tazas del mueble alto donde le dije que estaban. Al hacerlo, rozó ligeramente su cuerpo contra mi espalda y mi culo, y, no sé si fue real o lo imaginación mía, noté su paquete tocando mi nalga derecha. Por supuesto, no me aparté, aunque debería hacerlo para facilitar sus movimientos. Entonces sintió que el camino estaba libre y se apretó un poco más contra mi trasero, inclinándose, al mismo tiempo, para besar mi cuello. Me di la vuelta y comenzamos un eterno y apasionado beso con el cual exploramos mutuamente nuestras bocas, juntamos nuestras lenguas, nos devoramos el uno al otro.
Allí mismo, en la cocina, empecé a acariciar su espalda, primero por encima de la camisa, luego metiendo la mano por debajo para finalmente desabrochar cada botón para dejar al descubierto un maravilloso torso musculoso, liso y fuertes. Comencé entonces a recorrer aquella maravilla con mi lengua, chupando sus tetillas, besando y lamiendo cada centímetro cuadrado de aquel cuerpo hasta llegar más abajo del ombligo. Desabroché su cinturón y al bajar su pantalón vaquero lamí hasta casi llegar a su bosque pero él me hizo parar para evitar que se pusiese a tono tan rápido.
Entonces se sentó en el sofá a esperarme con el café , cuando lo traje me comentó que era bombero(mmm como me chiflan que suerte he tenido pensé), que trabajaba por las mañanas y cuando le llamaban pero que hoy era su día libre. Coincidimos que el café estaba buenísimo, ya sin ningún obstáculo yo tomé la iniciativa de desnudarme para andar sin ningún prejuicio por toda la habitación, después de una café Adam se animó pero se dejó la trusa y los calcetines. Provoqué acercamientos para tocarnos y acabamos abrazados y fundidos en un beso con intercambio de lenguas, de ahí en adelante, no sinantes comentarle a Adam lo ridículo que se veía con la escasa ropa puesta, los dos desnudos totalmente y acariciando nuestras nalgas y el pene, iniciamos una mutua masturbación. Decidimos tomar un baño antes de seguir adelante.
Nos metimos a la regadera y nos bañamos casi uno al otro. Había en la recamara un gran espejo que nos hacía deleitarnos con nuestros cuerpos reflejados en el y no podíamos dejar de observar cada cosa que hacíamos, los besos en la boca, las mamadas de verga y caricias de nalgas, pero sobre todo ver nuestras manos recorriendo libremente el cuerpo del otro.
La visión que teníamos frente a nosotros, había logrado llevarnos a un grado de calentura que se notaba la lujuria en los rostros, nunca nos habíamos acariciado tanto el uno al otro ni nos habíamos besado como ahora con tanta libertad sin miedo a ser observados. Creo que después de esa ocasión, Adam se convirtió en algo especial para mi, desde aquella noche lo traté diferente, lo apreciaba de otra manera, mas familiar con mas confianza y respeto.
El se agachó y empezó a chuparme la polla , yo la tenia a mil unos 23cm y muy gorda , las venas me iban a explotar, la punta estaba de un color rojo violeta pero él seguía chupándola, lamiéndola, lamiéndome los huevos mientras con la mano me la masturbaba, dirigiéndose a mi ano lo lamió con la punta de la lengua , introduciéndola, notaba como su lengua pasaba por allí la humedad se su saliva como se iba haciendo paso y como me frotaba la entrada con un dedo y la lengua simultáneamente. Siguió chupándola después de dejar mi culo, me venia , me iba a correr, le dije que parase que me tocaba a mi.
Aún recuerdo el momento de irnos a la cama, él se acostó de espaldas con su verga dura y destilando liquido cristalino apuntando hacia arriba mientras con una de sus manos se lo acariciaba suavemente sin quitarme la vista de encima, yo me acerqué a la cama y con mi mano seguí la suave masturbación que él estaba haciéndose como invitándome a continuar. Me senté en la orilla de la cama y él me acariciaba las nalgas con mucha suavidad y acercando sus dedos a mi orificio anal, me incliné para mamar su verga y acariciarla al mismo tiempo que la observaba, era dura y gruesa, larga como de 19 o 20centímetros, sus bolas eran grandes y redondas cubiertas de pelo color castaño muy rizado.
Después de mamarle su verga un rato, metí mis manos bajo sus nalgas y se las acaricié con mucha excitación, le metí un dedo en su culo y le estuve observando el orificio del ano cuando le metía el dedo, se lo ensalivé y luego le metí dos dedos para ablandar su esfínter al mismo tiempo que le daba unas chupadas de vez en cuando en la verga para saborear su liquido lubricante que le salía en cantidades abundantes mismo que ocupaba en su propio culito. En esa posición, me acomodé entre sus piernas y las levanté siempre mirando su cara, acerqué mi pelvis para estar en posición de penetrarlo y lo vi que cerró sus ojos como abandonándose a lo que seguía, con mucho cuidado y suavidad acomodé la punta de mi verga en la entrada de su culito, sin empujar solo acomodada en el orificio lubricado y ablandado por mis dedos, sentí como lo fruncía cuando hice el intento de penetrarlo, luego aflojó y nuevamente empujé, entró la cabeza de la verga y el con sus ojos cerrados todavía, en esa posición me detuve un poco, quería sentir y ver su rostro cuando lo penetraba, poco a poco fui avanzando a como sentía su aceptación y su dolor por el grosor de mi polla , le fui metiendo la verga centímetro a centímetro y él empujaba en el sentido contrario hasta que se la clavé toda con un grito suyo de dolor, hasta que las bolas quedaron pegadas a sus nalgas, sus piernas levantadas y separadas de tal forma que yo no podía ver ni un centímetro de mi verga, toda estaba adentrode su culo.
Así nos quedamos unos instantes, le dije que lo tenía completamente clavado, que tenía la verga totalmente adentro de su culo, le pregunté que si no tenía molestia por eso. Y me dijo que no, que había sido una sensación muy agradable pero que le dolía mucho su culo, que era muy gorda que no estaba acostumbrado a ese tamaño en su primera vez y que le follase con cuidado para no lastimar su entrada, así estuvimos casi sin movernos, mi excitación era tal que pensé que podría eyacular en cualquier momento aún sin el mete y saca. Al tiempo que comencé a bombear su culo, tomé su verga entre mis manospara acariciarla, estaba durísima, pensé que explotaría de un momento a otro. Adam hacía esfuerzos por levantar su cabeza para lograr ver la penetración de la verga en su culo, tal vez por la expresión de mi rostro cuando yo lo estaba viendo, le pregunté que si quería ver su cogida y asintió con su cabeza, sin sacarle la verga, lo abracé de sus piernas levantadas y estando yo de rodillas, literalmente lo arrastré hasta el borde de la cama (ya que el gran espejo no estaba centrado en la cama) hasta quedar frente al espejo para que mi gran amigo pudiera verse penetrado y disfrutara de su cogida.
El ritmo lo hice mas lento, casi le sacaba toda la verga y luego se la volvía a meter hasta el fondo para que el pudiera disfrutarlo, él separaba bien sus piernas y se masturbaba con mucha suavidad, de pronto aceleró sus movimientos en señal de que se acercaba su eyaculación.
Yo aceleré el ritmo del bombeo y cuando pude ver que Adam estaba por eyacular, le arrebaté la verga de sus manos y le hice una suave masturbación para disfrutar de los chorros de semen que salían de su verga y cayeron sobre su estómago en cantidades abundantes dejando mis dos manos embarradas de su leche blanca y espesa. En los momentos de su eyaculación, su culito se contrajo varias veces, cada chorro que salía de su verga, era una contracción de su esfínter anal que producía un apretón en mi vergaacrecentando las sensaciones dentro de su ano. En esas condiciones no pude soportar más y comencé a descargar mi leche en su interior, chorros y chorros de leche caliente, hasta que sentí que ya no salía nada, aún así la verga estaba dura todavía y no quería sacarla de aquel rico agujero de mi amigo. Entonces se la seguí metiendo y sacando como un vaivén de una hamaca para sentir como su culo se cerraba i abría por el paso de mi polla , se mezclaba el sudor y el semen de su corrida y la mía, entonces noté unadescarga eléctrica en mi polla , me volvía a correr, le avisé, el se sacó mi polla de su culo y me la empezó a mamar, me corrí en seguida en su cara, él lamió los borbotones y grumos de mi semen, me limpió la polla, el pecho y el abdomen de mi semen y el suyo. La noche fue larga, seguimos en lo nuestro hasta quedarnos dormidos desnudos y abrazados hasta la mañana siguiente.
Autor: Marcos
|
|
|
| Valoración |
| Imponente! |
 |
100% |
[1 Voto] |
| Muy Bien |
 |
0% |
[No Hay Votos] |
| Bien |
 |
0% |
[No Hay Votos] |
| Regular |
 |
0% |
[No Hay Votos] |
| Malo |
 |
0% |
[No Hay Votos] |
|
|
|
 | Mas que chistes |  |
 | Registro |  |
 |
¿Aún no es Usuario? Click aquí para registrarser.
¿Olvidó su contraseña? Pedir una nueva aquí.
|  |  |  |  | |
|