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Iniciacion lesbica
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Puede sonar a clihe pero es que en verdad nunca me imagine que podría pasar, desde hace unos días soy amante de mi vecina. No se si ha sido el cambio de pais o si ya lo deseaba desde antes, pero el hecho es que el haber experimentado los besos y caricias de otra mujer me ha abierto los ojos a un nuevo mundo.

No, yo nunca me sentí atraída por las mujeres y el sexo con mi marido siempre ha sido de lo mejor, a el lo disfruto mucho pero con ella he sentido una ternura que nunca había experimentado a pesar de las pocas palabras que cruzamos por lo limitado de mi ingles y su absoluto desconocimiento del español.
Sucedió hace una semana, yo estaba en el pasillo limpiando las ventanas del apartamento cuando de repente su puerta se abrió y salio corriendo “Rudy” su pastor alemán de 10 meses y sin darme tiempo para nada se abalanzo sobre la escalera donde me encontraba y fui a caer estrepitosamente al piso, ella salio muy apenada y me quito al “cachorro” de encima, como consecuencia yo me lastime el tobillo y me tuvo que ayudar para entrar a la casa.

Ella estaba muy apenada, no dejaba de repetir “Sorry, I’m so sorry” y otras cosas que no entendí, me ayudo a llegar hasta mi cama pues todavía no tenemos muebles en la sala, mi tobillo comenzaba a hincharse y me pregunto donde tenia hielo para ponerme pero yo le pedi que no se preocupara, que solo me ayudara a recoger la escalera y la cubeta que se habian quedado en el pasillo y que yo estaria bien.

Ella me hizo caso y salio de mi apartamento, ya sola en mi cuarto me quite la playera que traia empapada pues la cubeta me había caido encima y comence a quitarme con mucha dificultad el short, de repente la vi parada en la puerta del cuarto, mi primera reaccion fue cubrirme los senos pero ella actuo muy natural y me mostro el hielo que traia para ponerme en el pie, sin darme tiempo a nada se puso frente a mi y me ayudo a quitarme el short, al sentir el roce de sus manos en mis piernas me estremeci, ella volteo a verme y me pregunto si estaba bien, yo solo tartamudee.

Nunca me había sentido cohibida con mi cuerpo, cuando iba de compras con mis amigas no me molestaba probarme la ropa delante de ellas, es mas soy de las que les gusta andar en pelotas en su casa, pero verla a ella en mi cuarto y yo casi desnuda me hizo sentir extraña y mas cuando me toco.

Ahí estaba yo con solo una tanga transparente que la noche anterior había sido usada para seducir a mi marido y la playera entre mis manos cubriendome los pechos y ella con una sonrisa inocente masajeandome mi pie. Me dijo que todo estaba bien, que me recostara y que cerrara los ojos, yo no se porque la obedeci, me pregunto si mi marido llegaria pronto, pense que lo hacia porque le preocupaba mi tobillo, y le dije que el tardaria unas horas mas en llegar, no dijo nada, escuche que prendio el radio que esta en el buró y busco la estacion de musica clasica, abri los ojos y ella me observaba, me quito la playera del pecho y se sento a mi lado, me beso en la frente y pude percibir su suave aroma, me beso los ojos suavemente y me dijo que los cerrara, que necesitaba descansar y que ella se quedaria conmigo hasta que llegara mi marido, su mano derecha me acaricio el cuello y me dijo que era bonita, la verdad yo no sabia que hacer, sabia hacia donde iba y no podia o no queria parar la situación, total un NO es NO en cualquier idioma, pero yo no dije nada, solo cerre los ojos y me deje llevar, solo tal vez pense que no me había baniado aun pero eso no parecia importarle a ella pues seguia recorriendo mi cuerpo con su mano.

Que placer sentir su tacto en mi cintura, no lo se pero ella se dedico a acariciar zonas de mi cuerpo que los hombres casi siempre ignoran en una mujer, temblaba con cada caricia suya como si fuera primeriza, y en cierto sentido lo era. Sus besos en mi cuello encendieron mi instinto y comence a humedecerme, su mano bajo lentamente por mi vientre y llego a mi pubis que estaba cubierto por la tanga, la levanto lentamente e introdujo un dedo para explorar el camino hacia mi clítoris, mi excitación crecia a cada momento pero yo no me atrevia a abrir los ojos, ¡por Dios estaba tocandome una mujer!

Senti su lengua en la parte baja de mis senos y asi los fue recorriendo hasta llegar a mi pezon, me mordio suavemente, que rico se sentia, que delicioso su aroma, su lengua continuo el camino hacia mi sexo y me quito suavemente la tanga, el tobillo me dolia mucho pero mi calentura ocupaba todos mis pensamientos, con la palma de su mano comenzo a estimularme, mientras con su lengua me lamia mi entrepierna. Mi sexo ya estaba muy humedo cuando introdujo un dedo moviendolo rítmicamente, mis caderas comenzaron a marcar el ritmo mas rapido y no paso mucho tiempo para que yo me viniera.

Ella continuo besandome desde las piernas hasta llegar a mi boca y nuevamente me dijo que descansara, me tapo con la sabana y me dijo que vendria al dia siguiente para ver como me encontraba, yo estaba muy apenada asi que no quise abrir los ojos por ningun motivo, ¡Dios mio, no sabia si era lesbiana o no, pero como lo habia disfrutado! Preferia no despertar tan rapido a la realidad asi que la escuche marchar y me quede dormida.

Fue mi marido quien me desperto y se sorprendio al ver mi tobillo tan hinchado, la verdad es que después de tan excitante orgasmo no me acorde para nada del dolor y dormi placidamente.

Al dia siguiente ya me encontraba mejor gracias a los cuidados de mi marido, y cuando sono el timbre muy bien sabia yo quien era, la pena ya había quedado guardada en un cajon y le abri la puerta al placer y la lujuria, nuestro segundo encuentro fue una mezcla de descubrimiento y liberación, que nunca había sentido antes, pero eso lo contare en otro momento.
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