Spiritu Guerrero
Enviado por Sonora en 08-abril-2008
Quiero agradecer a todos los que se toman la molestia de leer mis escritos. En este momento quiero compartir con ustedes una parte de mi biografía, un poco alterada pero al final de cuentas no se aleja mucho de la realidad.
Una día, cansado de conseguir todos mis deseos sin el menor esfuerzo, decidí simplemente desaparecer sin dejar rastro alguno de mi paradero, ya sea por unos dias, semanas o más tiempo.
Inicié la aventura de mi vida. Deseaba hacer algo que fuera prohibido, algo que pusiera en peligro mi existencia. Así que dije: Me voy para “el otro lado” (Estados Unidos), pero esta vez sin pasaporte.
En ese instante retiré unos pocos de dolarillos del banco, (Bueno, en realidad si eran “muchos”, porque ese iba a ser el último retiro en bastante tiempo) y de esta manera después de comprar una pequeña mochila, un cambio de ropa y zapatos de uso rudo, me encaminé con rumbo a la Central Camionera para tomar un autobús con rumbo a la frontera de Aguaprieta, Sonora. Al llegar, salí de la Central y solo me acerqué al teléfono cuando un tipo me dice en voz baja: ¿ Vas pa’l otro lado? Por lo que al instante le contesté que sí.
Recordaba lo que había visto en películas y documentales sobre este tipo de gente, pero no me importó, yo tenía mi meta fija, así que subimos a un taxi con rumbo a Naco, otra frontera. Durante el camino me iba explicando que últimamente estaba muy dificil pasar, así que me iban a cobrar $1200 dolares.
! Órale ! Y ¿ Porqué tanto ? Le pregunté, para que creyera de verdad que se me hacía muy costosa su cuota, pero era una pregunta sin respuesta. En realidad, ¿Qué son $1200 dolares? Nada.

Fugaces recuerdos pasaban por mi mente, mientras en un acto de confianza o algo por el estilo me contaba como se repartiría ese dinero. En el camino había un retén policiaco, elementos del AFI (Agencia Federal de Investigaciones).
Ojalá que este GÜEY no se vaya a poner muy exigente. Le dijo al taxista, pero no hubo problemas.
Llegando a la casa de seguridad de Naco, me trataron de maravilla, ya que era el “Nuevo pollo” porque ya se habían ido todos en el grupo anterior e iban a formar un nuevo grupo.
Luego de pasar tres días de “vacaciones pagadas”, comiendo, durmiendo, viendo televisión y haciendo nuevas amistades con los que iban llegando, se completó el grupo que saldría rumbo a Altar, Sonora y pues ahí vamos.
Ahí terminé de hacerme amigo de “Spiritu Guerrero” una preciosa damita de Acapulco, Guerrero, que iba con rumbo a Tucson , Arizona, la cual primeramente me conoció con el pseudónimo, Sonora.
Recuerdo que esa noche nos escapamos de nuestro “encierro” y nos fuimos a cenar pollo. Ja,ja,ja, que ironia del destino.


Cuando terminamos la cena, regresamos como salimos: A escondidas. En nuestra habitación “privada” que contaba con otros 50 0 60 aspirantes del “Sueño Americano”, mientras dormía, velaba su sueño haciendo mil caricias por su cuerpo. Para ese momento, ya todos pensaban que éramos pareja, así que no les importó que mientras pasaba la noche, estuviera pegado como “mosca a la miel”, a su bello cuerpo, que traía un pantalón azul obscuro de mezclilla, blusa abotonada de color crema.
Olvidaba decir que me costó trabajo convencerla de hacer el amor, pero le dije que las camas de arriba estaban desocupadas, así que subiendo, la desvestí y haciendo uso de mis conocimientos amatorios, su seductora belleza sucumbió a mi capricho.
No crean que és un clima fresco, nada que ver, puro PINCHE desierto. Hacía un calorón ENCABRONADO, por tal motivo, nuestros cuerpos fundidos en uno solo, bañados en nuestro propio sudor, disfrutaban de las “brasas del infierno” al tiempo que las mismas nos hacían “tocar el cielo con las manos”.

Gracias a Dios es Viernes. Escuchaba la radio (La Super Zeta de Caborca). Salió el primer grupo, nos dieron desayuno.
Al medio día salimos con rumbo a El Sásabe, última parada en este pais.
Tomamos un convoy, una camioneta Van que iba manejando “El güero”. En ella íbamos 10 personas, 7 pollos, mi pollita y 2 guías.
A esta camioneta, la detuvieron elementos del Ejército Nacional, nos dieron el concejo de que no nos fuéramos, pero ya todos íbamos decididos.
Con el “alma en un hilo”, comenzamos a caminar a las cinco de la tarde, por en medio de la nada.
Obscuridad, a las 8 de la noche, que de pronto iluminaban los relámpagos de una tormenta. Ocho y media, torrente aguacero que nos impidió continuar, al menos eso dieron los guías.
Las tres“paquitas” de billetes de 100 dolares que traía, no se mojaron porque los había envuelto en bolsas deplástico y los traía en las calcetas.
Otra noche más. Decía desesperada mi compañera.
Rápidamente después que dejó de llover, quité mi camiseta, la exprimí y con el viento caliente, pronto quedó seca.
A continuación los guías nos dijeron que nos regresaríamos porque así no llegaríamos a ningún lugar.
Descansen, porqué antes del amanecer regresaremos. Dijo uno de ellos.
Acomodénse donde puedan, pero no hagan nada de ruido, porque la Patrol anda rondando.

Entonces, acerqué mi cuerpo al de Spiritu, porque temblaba de frío por su ropa húmeda, misma que quite para exprimir, comenzando con su blusa. Me dehice de su brassiere y junté sus helados senos a mi pecho.
Spiritu Guerrero sentía mi calor y gemía. Quite su pantalón, completamente “empapado” y sus bragas.
Palpé su coñito que sufría por el clima, la abrazé fuertemente para que sintiera mi protección.
En ese instante, su cuerpo había recuperado el calor perdido.
Recibí nuevamente el premio a mi caballerosidad.
Otra vez acaricié sus nalgas. Otra vez bese su boca, recibiendo su aliento. Bajé mi pantalón a la altura de mis rodillas y otra vez metí repetidamente mi verga en su coñito.

Pasando la mirada por sus hombros, no muy lejos pude ver que esta escena la estaban contemplando los demás hombres, pero no decían nada.
Orgulloso de mi cuerpo, no me dá pena mostrar mis “miserias”, por lo que al mirarme, en silencio se alejaban.
Diez minutos habían pasado, cuando recibí sus juguitos vaginales, muestras de su primero de cuatro orgasmos en la noche.
El desquisiante sonido de sus gemidos, hacía que se escucharan los coyotes …………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…
“Ruego a ustedes que me perdonen esta pausa que esta hecha a propósito, solo para comprobar que en realidad leen todo el relato. Este tiene un mensaje subliminal dedicado especialmente a una gatita que se me ha estado antojando de un tiempo a la fecha. Este consiste en un acróstico, a ver si le entienden.”

Hoy recuerdo esa fecha, como la aventura de mi vida.
Al contrario que muchas que me conocen, que saben que tengo dinero, Spiritu se entregó a mí sin saberlo, agradecido estoy por ello.
Con el corazón en la mano, le doy mil gracias por concederme sus favores.
En fin, al día siguiente, regresamos a El Sásabe, tomamos un camión con destino a Altar. En ese lugar, ya no me soltaba el brazo y para todos lados quería ir conmigo. Nos escapamos de los “polleros”, lléndonos para Hermosillo.
Rentamos un apartamento, en donde pasamos unos maravillosos días, pero al decirle que soy casado cuatro veces, que tengo 10 hijos dentro de mis matrimonios, 394 procreados fuera del matrimonio, 400 por nacer durante el año y después de la VERGUIZA que le dí, aceptó ser mi concubina.
Los días siguen pasando y hé notado que su ”regla” se ha suspendido, se me hace que por ahí viene un próximo Espiritu Sonorense.
Ojalá que les haya gustado. Sin más por el momento quedo de ustedes. Atentamente, Señor Luis (Sonora).