Viajamos a La Paz al matrimonio de una sobrina de mi esposa, ah antes talvez debamos decirles que somos de Cochabamba, la tercera ciudad de Bolivia, les comentamos lo que nos sucedió en Santa Cruz en anteriores relatos que los llamamos "Jugando en Santa Cruz", y "Jugando en Santa Cruz II", pero vamos a lo que paso.
Llegamos a La Paz el viernes y nos alojamos en un Apart Hotel de la zona Sud, esa noche salimos a bailar con unos parientes y amigos, y la verdad es que la pasamos bastante bien.
En la discoteca, mi esposa que la llamaremos Marcela, estaba bastante descontraída, alegre y caliente, cada vez que veía una oportunidad me tocaba la verga, cuando nos quedamos solos en la mesa, ella saco mi verga, y le dio un beso y una lamidita, luego se sentó, metió sus manos bajo su falda y se saco su tanga, y la coloco sobre la mesa, yo la tuve que retirar rápido para que nadie la viera, ella tomo mi mano y la llevo a su conchita, la que ya estaba mojada, me dio un beso tan apasionado y caliente que pude percibir su estado de excitación, así que al ver el estado alcohólico de nuestros acompañantes y el apuro de llegar al hotel de mi esposa, resolvimos irnos en taxi.
Ni bien entramos al taxi, mi mujer prácticamente se lanzo sobre mi, yo le di la dirección al taxista, y partimos, le pregunte si estaba caliente, ella me dijo que si, entonces le pregunte que si estaba con ganas de "Jugar" como lo habíamos hecho en Santa Cruz, ella me dijo que si, y que quería chuparme la verga ahí mismo en el taxi, entonces le dije que el taxista iba a ver todo, me dijo que no le importaba, y sin mas preámbulo ella libero mi verga que a estas alturas estaba como un hierro, y sin mas se agacho y se la metió a la boca, el taxista cuando paramos para que pasen unos autos miro el retrovisor y recién vio lo que estaba pasando en el asiento de atrás, el disimuladamente movió el retrovisor para no perderse detalle, ella me estaba dando una chupada increíble, cosa que me enloqueció, y como Marcela estaba ya sin su tanga empecé a acariciarle sus piernas, y deslice mi mano a su concha, le hice separar las piernas dejándole al taxista un panorama total del sexo de mi mujer. El viaje demoró unos 20 minutos, en el camino le levante la blusa y deje sus senos libres, el taxista que era un tipo educado, iba mas interesado en el cuerpo de mi mujer que en la calle. Marcela me pidió que quería que se la meta ahí mismo en el taxi porque ya no aguantaba mas, le repeti que el taxista estaba viendo todo, ella me volvió a contestar que no le importaba, entonces le dije que si lo que quería era jugar con el taxista, me miro y beso. Cuando llegamos al hotel, bajamos e hice que Marcela entrara primero, le pague al taxista y le pregunte si le había gustado el espectáculo, el me dijo que mi mujer estaba muy buena y que me envidiaba, entonces le pregunte si le gustaría meterle mano, el me dijo que si, y le explique el plan, le pedí al taxista que nos comprara una botella de vino, y le dije que al volver, yo dejaría instrucción al encargado del hotel para que lo dejen entrar con el vino y que dejaría la puerta del apartamento abierta.
Entramos al departamento, Marcela estaba tan caliente que se despojo de su ropa y se echo en la cama, me pidió que me la culeara como una perra, que esa noche estaba tan caliente que si estuviéramos en Santa Cruz me pediría que Juguemos, que estaba con ganas de todo, yo le dijo que habíamos acordado no volver a "Jugar", me jalo para que me coloque sobre ella, entonces empecé a meterle mi verga, mientras le metía le pregunte si realmente quería "Jugar", me dijo que si, entonces le pregunte si hubiese querido que el taxista participara esa noche, ella me dijo que si, y que harías si en este instante entra el taxista y quiere culearte, entonces ella me dijo me dejaría, ahí comprobé que realmente estaba descontrolada por el placer, estuvimos culeando algún tiempo, cambiamos posiciones, entonces sonó el teléfono, era el conserje para verificar si dejaba pasar al taxista, autorizada su entrada, yo me eche, y puse a Marcela en mi encima, le metí mi verga de un solo envión, y mientras le metía, sentí que la puerta del apartamento se abría, el taxista asomo su cabeza, y se quedo maravillado con el espectáculo, le hice una señal, el se acerco y empezó a meterle mano a Marcela, ella quiso reaccionar, entonces le dije si no quería jugar, y que si era así, el taxista se iría, ella me dijo que estaba bien, y se entrego al placer, estuvimos algunos minutos así, ella con mi verga en su concha, y el taxista manoseándola le acariciaba los senos y bajaba su mano hasta su sexo, esto le hacia lanzar gemidos de placer, acerco su boca a mi oído y me dijo: estoy enloqueciendo de placer y sin mas se desmonto, tomo mi verga y se la metió en la boca dejando todo su cuerpo arqueado a disposición del taxista. El taxista me miraba incrédulo por lo que estaba viviendo, mediante señas le pregunte si quería culearse a mi Mujer, el tenia miedo de la reacción de mi mujer, como una afirmación de que nada pasaría le pase un preservativo, el taxista aprovechando que la tenía a disposición en esa posición, se coloco el preservativo y empezó a meterle, él una dentro toda su verga empezó a tocarle los pechos y su cuerpo, pero supongo que la situación lo éxito demasiado, porque no demoró mucho en terminar, luego el se fue. Continuamos algún tiempo mas con mi esposa teniendo sexo, luego caímos rendidos y dormimos.
El matrimonio era el sábado a antes de medio día, estuvimos compartiendo en la fiesta hasta las dos de la tarde, al ir al hotel, estábamos pasando en el taxi por una callecita donde había un video cine, y anunciaban la película Emanuell, ella me dijo que quería volver a verla, pero por la zona le indique que no era una buena idea, así que paramos en un video club y alquilamos la película, en el hotel solicitamos nos instalen un dvd para ver la película. Vino un muchacho de unos 30 años, educado, llego con el dvd, y al ver la película Emanuell sobre la mesa nos comento que siempre había querido verla pero que nunca pudo hacerlo, Marcela le comento que si tenia tiempo no tendríamos problema en que la vea con nosotros, el agradeció pero dijo que estaba de turno y que no podía y se retiro.
Inmediatamente nos acomodamos y vimos la película, la misma que realmente es una joya erótica, al terminar le pregunte que era lo que mas le había gustado o impactado, alo que me respondió, esa escena donde esos dos asiáticos pelean sabiendo que el ganador se cogerá a Emanuell, y completo diciéndome que debe ser lindo para una mujer que dos o mas hombres compitan y se esfuercen sabiendo el premio que van a tener.
Después de la película, salimos a caminar un poco por la zona comercial, entramos a un restaurant a tomar algo, las cosas iban normales, hasta que ella me dijo que iría al baño, entonces le dije que al volver quería que me traiga su tanguita y que se desabroche un botón de su blusa para dejar un poco a la vista sus senos, se levanto y me dijo: ¡estas loco, hay mucha gente¡
Al retornar del baño vi que su blusa estaba medio abierta, se sentó y puso sobre la mesa disimuladamente su tanga, la tome y la coloque en mi bolsillo, me acerque a su oído y le dije: ¡Eres una perrita¡, ella me contesto que si, pero que era mi culpa por enseñarle todo del sexo. Creo que esto la calentó lo suficiente porque cuando salimos me dijo que quería ir al hotel de inmediato, el hotel no estaba lejos así que le dije que lo hagamos caminando, en el camino fuimos hablando de la película Emanuell, y ella me volvió a comentar sobre el hecho de que lo que mas la éxito fue que hombres compitan por cogerse a una mujer. Pasamos por un almacén, entre a comprar un vino para llevar al hotel, Marcela se quedo en la puerta, y desde adentro escuche algunos piropos a mi mujer, algunos de ellos bastante subidos de tono. Cuando salí, vi que se trataba de un grupo de jóvenes entre los 20 y 25 años, que tenían aspecto de ser de algún club deportivo, porque estaban con ropa deportiva y se notaba que no eran de la zona por su aspecto. Le pregunte a Marcela que sucedió, y ella me comento que la habían adornado con piropos y que eran muy gentiles, la mire, no le comente nada y me acerque a ellos, les pregunte si les había gustado mi mujer y si la encontraban atractiva, me dijeron que era bonita, que estaba muy buena y que estaba muy rica, les pregunte si le gustaría tener un recuerdo de ella, y ante su incógnita, les dije que si estaban dispuestos a hacer una carrera de una vuelta alrededor de la manzana y que el ganador se llevaría la tanga de mi mujer y un beso en la mejilla, de los seis, cinco aceptaron de inmediato, el sexto después de verla nuevamente, acepto, se colocaron uno al lado del otro, y les di la partida, mientras corrían ella me pregunto que había pasado, le explique en que consistía la carrera y cual era el premio, ella sonrió, y me dijo que lo correcto por el empeño que ponían en la carrera, era ella quien debió haber decidido cual sería el premio.
No alcance a contestarle y aparecieron ya de vuelta, dos iban juntos, lado a lado, y pasaron la línea juntos, el problema para cumplir era que solo teníamos una tanga, y Marcela no llevaba corpiño, así que les dijimos que cumpliríamos lo pactado, pero que tenían que acompañarnos al hotel, cuando estábamos a una media cuadra del hotel Marcela me dijo que quería que los dos ganadores desempaten, que al segundo le daría la tanga y que al primero le entregaría su premio en el cuarto. Les comente la idea de mi esposa, los dos ganadores se alistaron y volvieron a correr, esta vez la meta era la puerta del hotel. Llegamos al hotel casi junto con ellos después de su vuelta, el que gano era un moreno fuerte bastante callado, Marcela no dijo nada, me dijo al oído, vamos adentro, hay que cumplir, yo le entregue la tanga al perdedor.
Marcela me tomo de la mano, su mano estaba sudada, ella estaba nerviosa y excitada, le hice una seña al moreno para que nos siga, llegamos al apartamento, entramos, Marcela se paro en medio de la salita y me dijo que le entregue un preservativo, ella como en la película Emanuell, simplemente se coloco de cuatro levanto su falda y espero la verga del moreno, el, estaba sin saber que hacer, yo le entregue el preservativo y le dije que ese era su premio, el se coloco el preservativo, se coloco detrás y se la metió de golpe, él era un poco brusco en su ritmo, pero Marcela lo estaba disfrutando, el moreno estaba metiéndole con cierta violencia, lo que era nuevo para Marcela, estuvieron en esa posición de mete y saca unos instantes hasta que el moreno termino, quiso hablarle algo, pero Marcela se levanto en silencio y entro al cuarto, después de entrar al baño él se retiro, ella se fue al cuarto, cuando entre estaba desnuda esperándome, me beso y me dijo, desde ahora soy Emanuell, quiero que me culees y me enloquezcas con tu verga. Así estuvimos un tiempo.
A eso de las nueve y media de la noche sonó el teléfono, era el moreno que estaba en la recepción me dijo que disculpe, pero mis amigos no me creen el premio que he ganado, y me están llamando mentiroso y estamos aquí abajo no se si usted podría decirles lo que ha pasado, antes de que conteste Marcela me pregunto quien era, entonces le explique el asunto, ella me pregunto que donde estaba él, le avise que en la recepción con sus amigos, entonces me dijo que los haga pasar y que me explicaría que quería hacer, yo les dije que pasen y autorice su ingreso, en unos minutos ellos entraron, se notaba que habían estado bebiendo, no estaban borrachos, pero si bastante alegres por la bebida. Entraron al apartamento, se sentaron en la salita, Marcela me llamo, estaba echada en la cama desnuda, me dijo que quería que los cinco se paren en la puerta y que el moreno entre y le meta mano en presencia de sus amigos, y eso sería todo.
Ella se recostó y tapo su cara con una funda, creo que fue por resquicios de pudor o para evitar que intente besarla.
Fui a la salita, y les explique que la mejor forma de verificar lo dicho por su amigo era mostrarlo en la práctica, así que les dije que vayamos al dormitorio deje que entre el moreno y le autorice para que meta mano a gusto a mi mujer, los otros cinco estaban con la boca abierta al ver el espectáculo, el moreno estaba haciendo un buen trabajo, porque Marcela empezó a dar muestras de estar disfrutando con las manos del moreno, tres de los jóvenes salieron callados del apartamento, talvez todo hubiese terminado ahí, pero en un instinto Marcela busco la verga del Moreno, este sin mas preámbulo se subió a la cama, saco su verga, Marcela abrió sus piernas para recibirlo, yo solo alcance a decirle que se ponga un preservativo, el lo tomo de la mesita del velador y empezó a culearsela, los dos que quedaron, al ver la escena, se acercaron a la cama, uno de ellos empezó a manosearla y a chupar sus seno, el otro saco su verga ya dura y la colocó en la mano de Marcela, ella empezó a pajearlo, el Moreno terminó junto con el que estaba siendo pajeado, el que le estaba chupando los senos ya sin pedir permiso, se coloco un preservativo y ocupo el lugar del moreno, Marcela disfrutó también de la verga del segundo, este tdemoró un poco mas en terminar, y los tres salieron.
Marcela se levanto y entro al baño, ella se baño y al salir me dijo que estaba perdida, porque siempre va a ser como Emanuell en su interior; yo le conteste que yo la quería a ella y a la Emanuell que vivía dentro de ella.
Retornamos a Cochabamba donde Marcela, es Marcela y no se en que viaje volveremos a "jugar", o volverá Emanuell.
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